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Taller 02 – La regla de los tercios

Antes de nada se advierte al lector de que este taller/tutorial está dirigido a principiantes, por lo que la mayor parte del contenido podrá parecer trivial a aquellos de vosotros que lleven algún tiempo viendo y haciendo fotografías. El objetivo del mismo es presentar y discutir la regla de los tercios como herramienta de composición en fotografía y proponer algunos ejercicios prácticos para aprender a utilizarla en nuestro beneficio.

¿Qué es la regla de los tercios?

Siempre es conveniente tener clara la definición de aquello de lo que estamos hablando. En este caso permitidme que en lugar de definir yo la regla de los tercios recurra a la Wikipedia…

“la regla de los tercios divide a una imagen en nueve partes iguales. Éstas están divididas por dos líneas imaginarias iguales de forma horizontal y dos más de forma vertical. Los cuatro puntos formados por las intersecciones de esas líneas pueden ser usados para efectos de alineación en fotografía.”

Está claro ¿verdad? Por si hay alguien más entre el público al que le pase lo que a mí y prefiera ver las cosas (al fin y al cabo nuestro interés son las imágenes) vamos a poner a continuación dos ejemplos de lienzo en los que esas líneas no sean imaginarias y podamos verlas.

Pues bien, lo que nos dice la regla de los tercios es que podemos utilizar esas líneas y las intersecciones entre las mismas para guiar la composición de nuestras imágenes.

¿Cómo se utiliza la regla de los tercios?

Hasta ahora sólo hemos hablado de líneas imaginarias en imágenes imaginarias la pregunta obvia es ¿qué hacer con esas líneas? Pues bien, el fundamento práctico de la regla de los tercios es colocar elementos importantes de nuestras fotografías en esas líneas imaginarias o en la intersección de las mismas. De esta forma conseguimos composiciones más equilibradas, dinámicas y atractivas visualmente.
De nuevo, mejor pasamos a ver algunos ejemplos para tenerlo más claro, pasaremos de lo más sencillito a lo más complejo.

En la fotografía anterior el horizonte coincide con el tercio horizontal superior mientras que la construcción está situada en una intersección de tercios (a estas intersecciones se las llama “puntos de interés”)

En esta otra fotografía la columna está situada siguiendo un tercio vertical y además la basa comienza sobre el tercio horizontal, quedando en la intersección de ambos el pedestal que sostiene la columna.


En esta tercera foto titulada “camerino” hay varias cosas a las que atender.
– El mimo está situado sobre un tercio vertical.
– Su cuerpo comienza en una intersección de tercios
– Su cara, donde se desarrolla parte importante de la imagen (el maquillaje), está situada en otro punto de interés
– Las flores, decoración del hipotético camerino, están situadas también en un centro de interés.

Entonces ¿qué tengo que colocar en los tercios?


Las intersecciones de los tercios las utilizaremos para situar en ellas elementos destacables de la fotografía, como en este ejemplo.

Una de las respuestas más inmediatas es colocar en un tercio horizontal el horizonte en un paisaje. Si queremos darle más protagonismo al cielo pondremos el horizonte en el tercio inferior y si por el contrario es la superficie (tierra, mar…) lo que queremos enfatizar colocaremos el horizonte en el tercio superior.
En retratos suelen colocarse los ojos a la altura del tercio superior.
En una fotografía con una persona pero que muestre el entorno podemos situarla usando un tercio vertical.

Pero ¿por qué los tercios?


La regla de los tercios no me la he inventado yo, ni siquiera se ha inventado con la fotografía, es una regla de composición que ya se utilizaba en pintura. Mirad este famoso cuadro de Dalí “muchacha en la ventana”.

 

Bonito ¿no es cierto? A estas alturas ya os habréis fijado en algunos detalles, pero por si acaso vamos a pintarle las líneas rojas:

Ya lo veis, el horizonte del paisaje está en el tercio superior, la ventana comienza en el tercio inferior y en el izquierdo, la muchacha descansa sobre el tercio vertical derecho y sí, su trasero coincide sospechosamente con una intersección de tercios, lo que nos da una idea de lo que el amigo Salvador entendía por “punto de interés”.

Aún así podéis preguntaros por qué tercios y no cuartos o quintos. Bueno, la regla de los tercios es en realidad un truco. Es una aproximación muy fácil de ver de la sección aúrea, proporción que se ha utilizado en arte desde los tiempos de los griegos.

La historia de la sección aúrea es muy interesante pero queda fuera de las pretensiones de este tutorial así que os animo a los interesados a que os leáis el enlace propuesto y sigáis investigando a partir de ahí.
Me tomaré la licencia — y que me perdonen los puristas — de decir que la regla de los tercios es una manera de huir del centrado como esquema compositivo, que por obvio y recurrente acaba siendo en cierta manera burdo. La regla de los tercios nos ayuda, al acercarnos a la proporción aúrea, a dotar a nuestras composiciones de unas proporciones que resultan agradables y atractivas a la vista.
Las fotografías no van a ser mejores o peores por el simple hecho de utilizar un esquema compositivo concreto, ya sean los tercios, la sección aúrea o raíz-de-cinco. Lo importante es conocer estos esquemas para poder aplicarlos en las situaciones oportunas.
La regla de los tercios es una técnica sencilla, y efectiva, pero no lo es todo en fotografía. No es una LEY, es una herramienta que puede ayudarnos a resolver muchas composiciones, pero como herramienta no nos servirá para arreglarlo todo. No siempre hay que huir, por ejemplo, de centrar un motivo concreto en una fotografía: el centrado es un recurso compositivo tanto o más importante que este que nos ocupa. Y además las reglas ya se sabe que existen para que podamos romperlas.

Consejos:

El próximo día que salgas a la calle con la cámara prueba a hacer una cosa: cada vez que tires una foto haz un encuadre centrado y otro que siga las directrices de la regla de los tercios. Así podrás comparar las dos versiones y advertir las diferencias.
– Si quieres ver en Photoshop una rejilla como las de las fotos de los ejemplos haz lo siguiente (versión CS4 en inglés):
Menú Edit -> Preferences ->Guides, Grid & Slices
Y en la sección “Grid” elige gridline every “33,33” percent y subdivisons 1, tal y como muestra la siguiente captura de pantalla (robada de jggweb.com).

– Si tienes una compacta o utilizas el modo “Live View” de tu reflex puedes pintar las líneas de los tercios en un adhesivo/protector para la pantalla y así tenerlo siempre presente. Hay cámaras que incluso permiten superponer unas líneas directamente en la imagen. Con el tiempo de todas formas te saldrá sin pensarlo.

Ejercicios:

– ¡Ya basta de leer! El movimiento se demuestra andando así que aquí van algunos ejercicios para que practiquéis la composición siguiendo la regla de los tercios:

Ejercicio 1. Dirígete a tu paisaje favorito y realiza tres fotografías: una con el horizonte centrado, otra con colocándolo en el tercio inferior y otra en el superior.
Ejercicio 2. En ese mismo paraje, o en otro, introduce algún elemento vertical (una montaña, un árbol…) en un tercio vertical.
Ejercicio 3. Realiza un retrato colocando los ojos del retratado en un tercio.
Ejercicio 4. Haz una foto en la que haya un elemento destacado y sitúalo en un punto de interés.
Ejercicio 5. Realiza una foto en la que creas que la mejor opción es centrar el motivo de la foto y argumenta por qué. (Puede ser cualquier cosa, un horizonte centrado, una persona en la calle centrada en el encuadre, un bodegón…)
Ejercicio 6. Este es para nota. “tercios dentro de tercios” lo podríamos llamar. La regla de los tercios divide la imagen en nueve partes iguales. Pero hay veces que las propias líneas del sujeto fotografiado forman una subdivisión, o en las que hay partes dentro de las partes. ¿Serías capaz, de realizar una composición que cumpla la regla de los tercios y que contenga a la vez una composición? ¡Que lío!. Mirad esto:

En esta fotografía la composición principal cumple la regla de los tercios, y si nos fijamos sólo en el reflejo el paisaje ¡también la cumple!.
Otra foto válida sería por ejemplo una foto del cuadro de Dalí del que hablábamos antes colocado en un punto de interés de la foto (el propio cuadro ya cumple la regla). Podéis hacer cualquier cosa, aprovechar elementos de un paisaje, un bodegón, el reflejo de un espejo…Lo que más os motive a darle una vuelta de tuerca más a la composición ¿os atrevéis?

Nada más por mi parte, haced cualquier pregunta que queráis, puntualizad aquello en lo que esté equivocado, quejaos amargamente por lo mal que escribo… aquí estaré para contestar. Y aquellos de vosotros que hagáis los ejercicios subidlos al hilo que corresponda y estaré encantado de comentarlos y discutirlos.

Fuente del articulo:
Sección Talleres de la pagina web OJODIJITAL.
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Taller 01 – La exposición correcta

Sensibilidad, diafragma y velocidad de obturación. Qué son y como interaccionan entre sí.

La exposición es la cantidad de luz que entra en nuestra cámara e incide en el sensor durante un tiempo determinado.
La exposición correcta es aquella que deja entrar la cantidad de luz necesaria para que el sensor registre la escena tal cual es, ni más clara (sobreexposición) ni más oscura (subexposición).
Para conseguir esa exposición adecuada debemos manejar tres conceptos que interaccionan entre ellos y nos permiten llegar al resultado correcto: la sensibilidad, el diafragma y la velocidad de obturación.

ISO 100; f/5,6; 1/30 subexpuesta
ISO 100; f/3,5; 1/30 correcta
ISO 100; f/3,5; 1/13 sobreexpuesta

Sensibilidad

Se refiere a la capacidad del sensor de nuestra cámara de reaccionar frente a la luz (de captar la luz).

A más sensibilidad menos luz necesitaremos para conseguir la exposición adecuada. Tiene el inconveniente de que a mayor sensibilidad tenemos más ruido. Generalmente se mide en la escala ISO, en la cual cada paso nos da el doble o la mitad de luz que en el paso anterior (100 – 200 – 400 – 800 – 1600 – 3200… con pasos intermedios). Generalmente deberemos optar por dejarlo en el menor valor que nos permita nuestra cámara, para evitar el ruido.

Diafragma

El diafragma es una pieza circular situada en el interior del objetivo que regula la cantidad de luz que pasa a través de este abriéndose más o menos.

Un diafragma abierto dejará pasar más luz que uno más cerrado. El diámetro de dicha apertura viene determinado por el llamado número “f” (habitualmente se escribe así: f/ ) de la siguiente manera: a menor número f/ mayor diámetro de apertura y viceversa. Este número f/ se obtiene mediante una serie de cálculos matemáticos en los cuales no vamos a entrar (f/= distancia focal/ diámetro de la lente delantera), y actualmente hay una escala normalizada. Esta escala ordenada de menor número f/ (mayor apertura) a mayor número f/ (menor apertura) es la siguiente:
1, 1´4, 2, 2´8, 4, 5´6, 8, 11, 16, 22, 32, 45, 64, 91…… (existen pasos intermedios).

Pasar de un nº f/ a otro significa doblar o dividir a la mitad la cantidad de luz que entra. Un nº f/ (diafragma) 8 deja pasar el doble de luz que un nº f/11, pero la mitad que un f/5’6. Cuando se dice que se “abre” un diafragma nos referimos a poner un nº f/ menor, cuando “cerramos” el diafragma ponemos un nº f/ mayor.
La apertura del diafragma depende del objetivo que tengamos montado. Los objetivos más luminosos abren a f/2,8 o incluso más (f/2; f/1,8…) aunque son más pesados, con una lente delantera mayor y más caros que uno similar pero con menos luminosidad (f/3,5; f/4…)
La apertura del diafragma afecta a la profundidad de campo, concepto que se explicará en otro taller.

Velocidad de obturación

La velocidad de obturación se refiere al tiempo durante el cual está abierto el obturador.

El obturador es una cortinilla que protege a la superficie fotosensible de la luz mientras preparamos la imagen, que solo se abre al presionar el botón de disparo (el botón de hacer la foto). “Velocidad” en este caso se refiere a duración de tiempo. Al igual que el diafragma, la velocidad de obturación sigue una escala normalizada:

30”, 15”, 8” 4” 2” 1”, 1/2 (0,5”), 1/4, 1/8, 1/15, 1/30, 1/60, 1/125, 1/250, 1/500… (con pasos intermedios)

En la practica se expresa como: 30”, 15”…1”, 2 (0,5”), 4, 8, 15, 30, 60, 250, 500….Al igual que en los diafragmas pasar de una velocidad a otra es doblar o dividir a la mitad la cantidad de luz que llega a la película. Una velocidad de 1” deja pasar el doble de luz que 1/2, pero la mitad que 2”. La velocidad de obturación influye a la hora de evitar trepidaciones en la imagen, congelar el movimiento, sincronizar con el flash…. todos estos conceptos se desarrollaran en próximos talleres.
Imaginemos que la imagen es un cubo que tenemos que llenar de agua (la luz). El diafragma sería el grifo. Con un diafragma más abierto pasa más cantidad de agua. La velocidad de obturación es el tiempo que mantenemos el grifo abierto, a mayor tiempo abierto (velocidades más lentas), más agua pasa. La sensibilidad sería la capacidad del cubo, sensibilidades mayores son cubos con menos capacidad, se llenan antes.La relación entre la sensibilidad, el diafragma y la velocidad de obturación es la que marca la cantidad de luz que llega al sensor. Si variamos uno de los parámetros deberemos variar los otros en sentido inverso. Ejemplo: si el exposímetro de la cámara indica f/5´6 y 1/250 para ISO 100, obtendremos el mismo resultado si “abrimos” un punto el diafragma y “cerramos” un punto la velocidad” obteniendo f/ 8 y 1/125 dejando igual el ISO. Igualmente obtendremos la misma exposición si usamos ISO 200, f/8 y 1/250 o ISO 200, f/5,6 y 1/500.La combinación de un diafragma y una velocidad determinada para una imagen se llama valor de exposición  o EV (del ingés Exposure Value).
La elección de una combinación u otra dependerá del tipo de foto que queramos hacer, de la luz disponible (ambiente, nocturna, con flash…..) de la profundidad de campo requerida…. La experiencia y la práctica son decisivas para desarrollar el “ojo” necesario para saber como combinar estos tres factores..
La forma de saber si estamos exponiendo correctamente o no la escena es usando el fotómetro (el incorporado en la cámara o bien uno externo) y mirando el histograma (cada escena nos dará un histograma concreto que debemos saber interpretar). En próximos talleres aprenderemos a usar el fotómetro y a interpretar el histograma.Veamos todo esto con un ejemplo:

ISO 100; f/4; 1/30″
ISO 100; f/2,8; 1/60″
ISO 100; f/11; 1/4″
ISO 400; f/16; 1/8″

ISO 3200; f/16; 1/60″

Como se puede observar la exposición de las 5 fotos es la misma, ha entrado la misma cantidad de luz en todas ellas usando distintas combinaciones de ISO, velocidad de obturación y apertura de diafragma.En los siguientes recortes podemos apreciar la diferencia de ruido apreciable entre la foto número 1 y la foto número 5 (ISO 100 e ISO 3200 respectivamente, recorte al 100%).

Tambien podemos observar la escasa profundidad de campo que nos ha dado el f/4 de la primera imagen.Esta es la explicación básica de lo que es la exposición, como ya hemos dicho en otros tutoriales aprenderemos a manejar el fotómetro (ya sea el de la cámara o uno externo) y a leer el histograma para saber si la foto que estamos haciendo está bien expuesta o no.

Ejercicios: Ahora toca practicar con lo que hemos aprendido, así que toca hacer un pequeño ejercicio: Hacer una serie de fotos con una escena similar a los ejemplos con 9 fotos:

ejercicio a.-3 fotos a ISO 100 con los siguientes diafragmas f/4, f/8 y f/16; ajustando la velocidad según nos pida la cámara en la primera foto y de forma manual en las otras dos (por ejemplo) si la cámara nos da una velocidad de 1/250 en el primer caso en los otros dos deberemos ajustar manualmente a 1/60 y 1/15 en las otras dos, así mantendremos la exposición).

ejercicio b.- 3 fotos a ISO 400, ajustando el diafragma y la velocidad según sea necesario, usamos los mismos diafragmas que en A.

ejercicio c.- 3 fotos a ISO 1600 ajustando diafragma y velocidad de obturación igualmente según lo necesitemos, usamos los mismos diafragmas que en A.

Tened en cuenta: Al ajustar la velocidad y el diafragma hemos de tener en cuenta si tenemos la cámara ajustada en pasos de medio o de un tercio de paso.Con la cámara en medios pasos tendremos una escala tal que así:…f/2,8 – f/3,5 – f/4 – f/4,5 – f/5,6 – f/6,7 – f/8 – f/9,5 – f/11 – f/13 – f/16… para los diafragmas …1″ – 0,7″ – 0,5″(1/2) – 0,3″ – 1/4 – 1/6 – 1/8 – 1/10 – 1/15 – 1/20 – 1/30 – 1/45 – 1/60 – 1/90 – 1/125… para las velocidades.
En este caso pasar un punto completo de diafragma o velocidad es dar dos saltitos… pasar de f/4,5 a f/5,6 es medio paso, de f/4,5 a f/6,7 es un paso completo… y lo mismo para la velocidad. 
Para las cámaras ajustadas a un tercio habrá unas escalas tal que así:
…f/2,8 – f/3,2 – f/3,5 – f/4, f/4,5 – f/5,0 – f/5,6… …1″ – 0,8″ – 0,6″ – 0,5″(1/2) – 0,4″ – 0,3″- 1/4 – 1/5 – 1,6 – 1/8….
En este caso hay que dar tres saltitos para completar un diafragma intermedio. Tenedlo en cuenta ya que, para la primera foto ajustaremos la velocidad según nos pida la cámara y si nos da uno de esos valores intermedios tendremos que saber cuantos saltitos tendremos que dar para ajustar el diafragma y la velocidad en el resto de las fotos que debemos ajustar manualmente.

Consejos: Usar un trípode, mesa o similar para mantener siempre el mismo encuadre y el enfoque en manual. Una vez ajustada la primera foto solo nos tendremos que preocupar de variar el diafragma o la velocidad.

Fuente del articulo:
Seccion Talleres de la pagina web OJODIJITAL.

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